
Gran parte de los debates más acalorados acerca de la justicia tienen que ver con el papel de los mercados: el libre mercado ¿es justo? ¿Hay bienes que el dinero no pueda o no deba comprar? Si los hay, ¿cuáles son, y por qué está mal comprarlos y venderlos?
Como siempre el análisis de un caso puede ayudarnos a aclarar estas cuestiones. Durante la Guerra Civil Norteamericana, el servicio miliar era obligatorio, pero la Unión permitió que se pudiese pagar a otro para que fuese en su lugar. Los reclutas que buscaban sustitutos publicaban anuncios en los periódicos; pagaban hasta 1.500 dólares, una suma considerable en aquella época. Al mismo tiempo el congreso aprobó una nueva ley de reclutamiento que establecía que los reclutas podían abonar al Estado 300 dólares (la paga de un año de un trabajador) en vez de ingresar a filas Este hecho dio lugar a la frase “la guerra de los ricos en la que pelean los pobres”.
Un caso parecido vivimos en España durante la Guerra del Rif, donde aquellos que podían pagar la enorme suma de 6.000 reales quedaban exentos de ir al frente.
¿es justo que alguien pague a otro para que vaya a la guerra por él?

